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jueves, 31 de marzo de 2011

Abducciones en tus sueños?


En el campo de la denominada «ufología», se llama abducción al supuesto acto en el cual uno o más seres extraterrestres toman a un ser vivo terrestre contra su voluntad (lo secuestran) y lo llevan a algún sitio determinado, generalmente a su propia nave espacial.

Quienes dicen haber sido testigos o sufrido una supuesta abducción, suelen relatar el haber entrado a una sala como un laboratorio, donde los extraterrestres en las últimas décadas estarían realizando siempre los mismos experimentos.
Sea cual sea el caso, tras ser retornados del secuestro algunos comentan tener alguna anomalía en su organismo, tales como la presencia de objetos metálicos dentro del cuerpo.

Otra característica es que los testigos aseguran haber sufrido un lapso importante de «tiempo perdido», es decir, que sienten una rara sensación de haber pasado un tiempo prolongado, pero no recuerdan absolutamente nada o casi nada de ese lapso transcurrido.

La abducción estaría precedida por la pérdida de la voluntad y de la conciencia. El interior de la nave a donde serían conducidos los abducidos, por lo general es descrito como una sala redonda y con cúpula, iluminada por una luz difusa que parece salir de las paredes y del piso.
Otros puntos en común serían: pesadillas reiterativas, cicatrices o marcas en el cuerpo de origen desconocido, fobias repentinas a objetos, olores o ruidos.

En general las alucinaciones que se tienen durante la parálisis del sueño, serían sueños con algunas de las características de los sueños lúcidos, que se perciben reales mientras sucede el fenómeno; pero que sin embargo al despertar las personas que creen haber sido víctimas, recuerdan el hecho como real, llegando incluso a reconocerlo como un acontecimiento vivido realmente durante el resto de sus vidas.

jueves, 24 de marzo de 2011

Íncubos & Súcubos


Íncubo (del latín in, ‘sobre’ y cubare, ‘yacer’, ‘acostarse’) es un demonio masculino en la creencia popular europea de la Edad Media que se supone se posa encima de la víctima durmiente, especialmente mujeres, para tener relaciones sexuales con ellas, de acuerdo con una cantidad de tradiciones mitológicas y legendarias. Un íncubo puede buscar tener relaciones sexuales con una mujer para convertirse en el padre de un niño, como en la leyenda de Merlín.
Algunas fuentes indican que puede ser identificado por su antinatural frío pene. La tradición religiosa sostiene que tener sexo con un íncubo puede resultar en deterioro de salud, o incluso hasta la muerte. Las víctimas viven la experiencia como un sueño sin poder despertar de éste.

El súcubo (del latín succŭbus, de succubare, «reposar debajo»), según las leyendas medievales occidentales, es un demonio que toma la forma de una mujer atractiva para seducir a los varones, sobre todo a los sensibles, a los adolescentes y a los monjes, introduciéndose en sus sueños y fantasías, para tener relaciones sexuales con ellos. En general son mujeres de gran sensualidad, persuasión y carácter.

El mito del súcubo pudo haber surgido como explicación del fenómeno de las poluciones nocturnas y la parálisis del sueño.

La apariencia de los súcubos varía, en general, tanto como la de los demonios; no hay ninguna apariencia o representación definitiva. Sin embargo, se suelen pintar casi universalmente como seductoras mujeres desnudas con una belleza no terrenal, a menudo con alas demoníacas. De vez en cuando, se les dan otros rasgos demoníacos, como pueden ser los cuernos, una cola con una punta terminada en triángulo, ojos de serpiente, colmillos, serpientes enrolladas a su cuerpo, etc. A menudo, simplemente aparecen en los sueños como una mujer atractiva y desnuda de la que la víctima no puede deshacerse de ella ni olvidarla, incluso después de despertar.

Según el Malleus Maleficarum, o Martillo de Brujas, los súcubos coleccionaban el semen de los hombres con los que durmieron. Éste lo usarían para embarazar a las mujeres, transformados en Íncubos, así, se suponía que los niños que serían engendrados, serían más susceptibles a la influencia de los demonios.

La encuesta

En la segunda encuesta de este blog se establecio que los soñadores tienen mucha actividad en sus sueños. Los persiguen, vuelan, tienen sexo, incluso, mueren en sus sueños. Solo un pequeño sector es asesino y se ve soñando a sí mismo.... Esperemos que nos revela la próxima!!!

miércoles, 23 de marzo de 2011

Pesadilla en la calle Sueño


La pesadilla es un trastorno de sueño. Más específicamente, es una parasomnia relacionada con el sueño MOR. Consiste en que la persona que duerme tiene un sueño angustioso y tenaz, frecuentemente con sensación de opresión en el pecho y dificultad de respirar. Las pesadillas tienen lugar durante períodos de sueño con movimientos oculares rápidos (la llamada fase MOR, en español "Movimientos Oculares Rápidos", también llamada fase o sueño REM, del inglés "Rapid Eye Movement"). Durante las mismas no existe movimiento del sujeto. Son más frecuentes entre los 4 y 12 años, y suelen disminuir según avanza la edad.

Hasta cerca del siglo XVIII, las pesadillas eran a menudo consideradas obras de monstruos, los cuales se creía se sentaban sobre los pechos de los durmientes, oprimiéndolos con su peso, lo que originó el nombre de pesadilla (nombre derivado de peso). Varias formas de magia y posesión espiritual también se consideraban causas. En la Europa del siglo XIX y hasta bien entrado el siglo XX se creía que las pesadillas eran causadas por problemas digestivos.

Actualmente se sabe que las pesadillas son provocadas por causas fisiológicas, tales como fiebre elevada, o por causas psicológicas, tales como un trauma inusual o estrés en la vida del durmiente. Los movimientos corporales ocasionales en las pesadillas pueden servir para despertar al durmiente, ayudando a evitar la sensación de miedo, que es uno de los componentes de las pesadillas.

Generalmente, después de que el individuo despierta tras de haber tenido una pesadilla, no vuelve a experimentarla al dormirse nuevamente.

martes, 22 de marzo de 2011

La noche de los sonámbulos vivientes


En el sonambulismo, también llamado noctambulismo, las personas desarrollan actividades motoras automáticas que pueden ser sencillas o complejas. Un individuo sonámbulo puede salir de la cama, caminar, orinar o incluso salir de su casa, mientras permanecen inconscientes y sin probabilidad de comunicación. Es difícil despertarlos aunque, en contra de lo que se cree comúnmente, no resulta peligroso.

El sonambulismo se produce durante las fases 3 o 4 del sueño, es decir, la etapa denominada sueño lento o sueño de ondas lentas (SOL). Su causa es desconocida y no existe ningún tratamiento eficaz. A la persona que presenta estos síntomas se le denomina sonámbulo o sonámbula.

No todos los sonámbulos se levantan de la cama y se ponen a andar. Algunos se limitan a sentarse o incorporarse en la cama o actúan como si estuvieran despiertos (aunque aturdidos) cuando, en el fondo, ¡están dormidos! No obstante, la mayoría de personas que tienen sonambulismo se levantan de la cama y se desplazan por la casa, sea durante solo unos segundos o durante tanto tiempo como media hora.

Los sonámbulos tienen los ojos abiertos, pero no ven como cuando están despiertos y suelen creer que están en otras habitaciones de la casa o en sitios completamente diferentes. Los sonámbulos tienden a volver a la cama por iniciativa propia y a la mañana siguiente no recuerdan haberse levantado por la noche.

El 19% de la población mundial es propensa a padecer sonambulismo, los investigadores estiman que hasta el 15% de los niños tienen episodios de sonambulismo regularmente. El sonambulismo se da más en unas familias que en otras y a veces ocurre cuando la persona está enferma, tiene fiebre, tiene falta de sueño o está estresada.

Los sonámbulos corren más riesgo de dañarse a sí mismos que a otros. Cuando los sonámbulos son un peligro para ellos mismos o para otros (por ejemplo, cuando suben o bajan escaleras o tratan de usar una herramienta potencialmente peligrosa como una estufa o cuchillo), es aconsejable alejarlos del peligro y llevarlos nuevamente a la cama.

El sonambulismo no debe ser confudido con la psicosis.

lunes, 21 de marzo de 2011

Parálisis del sueño


La parálisis del sueño (PS) es una condición muscular producida por la atonía que tiene lugar mientras la persona duerme. Se observa en los momentos en que el individuo está despertándose, quedándose dormido, o comenzando una fase REM del sueño.

Según la Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño, la parálisis del sueño consiste en un período de inhabilidad para realizar movimientos voluntarios al inicio del sueño (alucinación hipnogógica o forma predormital esta se produce poco antes del inicio del sueño. La palabra hipnogógica (o hipnagógico) expresa una situación de tránsito entre la vigilia y el sueño.) o al despertarse, ya sea durante la noche o la mañana (alucinación hipnopómpica o forma postdormital, se producen en un estado intermedio entre el sueño y la vigilia, es decir, ocurren cuando nos estamos despertando).

La parálisis es totalmente normal y se produce cada vez que el individuo duerme. Es el mecanismo natural de defensa del organismo para evitar escenificar físicamente los ensueños, lo cual podría resultar dañino y peligroso para el individuo dormido. Normalmente no se está consciente en ese estado.

viernes, 18 de marzo de 2011

Desdoblamiento en el plano astral


La proyección astral (o viaje astral) son ciertas experiencias adquiridas ya sea en forma consciente o mediante la meditación profunda, el sueño lúcido o el uso de psicotrópicos. Según esta interpretación, estas experiencias serían una percepción extrasensorial y un signo de la separación o "desdoblamiento" de lo que llaman el "cuerpo astral" (o sutil) que se separa del cuerpo físico. La consciencia o alma habría sido transferida dentro de un cuerpo astral (o "doble"), que se movería al unísono con el cuerpo físico en un mundo paralelo conocido como plano astral.

La proyección astral regularmente se asocia con el movimiento de la Nueva Era.

Dentro del gnosticismo se da como un mecanismo para despertar la conciencia y moverse en forma lúcida dentro de la quinta dimensión, o planos superiores de conciencia donde, aparentemente, es posible conversar con nuestros familiares ya fallecidos, ir a cualquier parte del planeta, visitar amigos que no vemos hace tiempo, conocer otras civilizaciones, etc.

Sin embargo, más allá de todo esto, lo cierto es que esta creencia ha existido en muchas culturas desde tiempos remotos y en la actualidad es ya bastante estudiada por varios institutos y universidades del mundo como el The Monroe Institute o la Duke University. También ha recibido varias denominaciones como desdoblamiento astral, viaje astral, proyecciología u OBEs (Out-of-body experience) en el caso de las investigaciones científicas.

La didáctica consiste en relajarse, adormecerse y, en el momento de la transición entre la vigilia y el sueño, levantarse del lecho y dar un salto con la intención de flotar para luego dirigirse al lugar deseado. A veces suele acompañarse de mantras.